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27.06.2008
Uno de las peores carencias de las series de teclados domésticos más económicos es sin duda, la falta de calidad de sus timbres. He escuchado pequeños teclados donde un piano, una trompeta y una flauta suenan prácticamente igual. Pero aparte de eso, no tarda mucho en resaltar una pasmosa falta de expresividad, la que evidentemente tiene directa relación con la falta de sensibilidad al tacto de sus teclas. En este tipo de teclados, no importa cuán fuerte toquemos, el resultado siempre será un sonido de igual volumen y característica tonal.
Un aficionado que recién comienza a acercarse al instrumento puede convivir con ello, pero a alguien con cierta experiencia le será imposible sentirse cómodo. Peor aún, la interpretación sufrirá de una insoportable falta de vida y expresividad.
La realidad es que todo teclado, piano digital o sintetizador decente debiera no sólo tener sensibilidad al tacto, sino también diversas opciones para personalizar su comportamiento. En términos básicos, la sensibilidad se logra implementando un mecanismo que monitorea la velocidad con que cada tecla es presionada, información que es usada por el motor de síntesis para afectar el volumen del sonido u otros parámetros. Es por eso que este parámetro de sensibilidad es conocido como "velocity".
Cabe destacar que cada tecla tiene un sensor independiente y que la información generada utiliza las convenciones del midi para transmitirse. De esta forma, cada mensaje de "nota encendida" incluye su respectivo dato de velocidad en un rango que va desde 1 a 127. Incluso, la especificación midi también incluye la posibilidad de trabajar con la velocidad con que la tecla es liberada, pero esta capacidad rara vez se utiliza.
También hay que aclarar que la velocidad de una nota no cambia mientras la nota esté presionada. Sin embargo, hay otro parámetro que identifica cualquier cambio sobre la presión ejercida sobre la tecla durante su longitud. Esto se conoce como un tipo de dato llamado "pressure" o "aftertouch". Sin embargo, este parámetro no tiene nada que ver con el "velocity" y no es raro encontrar teclados con sensibilidad al tacto pero que carecen de aftertouch. De hecho, la presencia de ambas capacidades está reservada para los rangos de modelos más profesionales.
En un piano real, la sensibilidad de las teclas y su relación con el volumen también incide en el carácter tonal, de forma que los sonidos más fuertes son también más brillantes. Para simular todos estos detalles, el motor de síntesis debe estar dotado de una serie de parámetros. Para empezar, la sección de amplificación del sintetizador (AMP o VCA) debiera tener un parámetro que hace que a mayor velocity, mayor intensidad de volumen. Es totalmente posible entonces, anular este efecto y eliminar la sensibilidad de las teclas. Hay un montón de aplicaciones posibles donde este puede ser un efecto deseado.
Para lograr los cambios de carácter, un filtro puede estar programado para ser controlado desde el velocity. A mayor velocidad, si el filtro pasabajos está configurado para que se eleve la frecuencia de corte o "cutoff" el resultado será un sonido más brillante. También es posible que el motor de síntesis permita asignar distintos samples para distintos rangos de velocidad, logrando timbres de una expresividad y dinamismo aún más logrados. En rigor, los teclados más expresivos del mercado utilizan todas estas posibilidades combinadas con sumo detalle y complejidad.
Otro aspecto muy importante del proceso de optimización son las curvas de sensibilidad. Éstas permiten "endurecer" o "suavizar" la respuesta de las teclas. Los dibujos de las curvas representados en los manuales de los teclados son la relación entre el valor de entrada y el valor de salida luego de ser interpretado por la curva seleccionada. Esto permite ajustar la respuesta dependiendo si el intérprete tiene una forma de tocar más liviana o pesada.
Para quienes no tienen tanta fuerza, será necesario seleccionar una curva que permita alcanzar valores de velocidad alto sin hacer tanto esfuerzo. En el caso contrario, un pianista acostumbrado a las teclas pesadas de un piano necesita una curva distinta que se ajuste a su forma de tocar. Pero afortunadamente, estas curvas de velocidad operan de manera global y no será necesario editar cada patch.
En conclusión, preocuparse de entender cómo opera la sensibilidad de las teclas es muy necesario si queremos lograr la mejor comunicación con el instrumento y en definitiva, aprovecharlo al 100%.
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