| Chile
fue el primer paso de su recorrido sudamericano. Luego, se embarcó
a Bolivia y Perú donde seguirá demostrando sus aptitudes
y pergaminos... Así, el bajista de Tribal Tech sigue con
una serie de clínicas que lo mantienen ocupado por estos
días, a la espera de retomar el trabajo junto a su banda
de siempre.
Finalmente se llevó a cabo
la esperada clínica realizada por Gary Willis en nuestro
país. Con la Sala Omnium casi colmada, este bajista norteamericano
dio una muestra de su talento y conversó con los asistentes,
quienes pudieron dialogar fluidamente con él... Temas como
la postura de sus manos, su relación con el fretless, sus
inicios, el vibrato y escalas, entre otros, fueron algunos de los
tópicos que se tocaron durante esta presentación.
Aunque privilegió la conversación
por sobre la ejecución musical, Willis desenfundó
su Ibanez GWB-1 y llenó de magia y delicadeza el auditorio.
Así, tocando encima de unas bases pre-grabadas, demostró
por qué es uno de los grandes del estilo y toda la sutileza
que enmarca su forma de tocar... Todo parece fácil cuando
te fijas en las manos de Gary.
La primera parte del show estuvo dedicada
a mostrar lo que es capaz de hacer este maestro de las 5 cuerdas.
Como decíamos, utilizando unas bases de fondo y con el característico
sonido del fretless, paseaba sus manos por el GWB-1 dando una pequeña
muestra de escalas e improvisación... Algo fundamental para
Willis a la hora de enfrentar un tema. En este sentido, Gary destacó
la importancia de improvisar y de dar a conocer los sentimientos
que provoca un determinado sonido... por ello la técnica
es importante, pero no para el lucimiento personal, sino para llevar
a cabo lo que pretende la mente. Y en el caso del fretless, es un
problema de dedicación y trabajo:
"Para empezar, hay que hacerlo
con un bajo con trastes, porque aprendes todos los conceptos básicos
y después puedes cambiarte a fretless. Aquí, lo primero
que hay que hacer es aprender a relacionar la mano con el ojo y
luego trabajar la memoria muscular para acordarse del punto exacto
donde está la nota. Ahí, como el músculo ya
recuerda ese punto, no importa que ya no tengas un bajo con trastes".
Alrededor de dos horas de música
y conversación mantuvieron completamente atentos a los asistentes,
más aún cuando Gary se decidía y comenzaba
a tocar. Otro de los temas que se plantearon en esta charla y que
fue uno de los tantos que se abordaron, fue su relación con
el slap y el hecho que, mientras demostraba sus condiciones, no
utilizaba mayoramente esta técnica... "El slap es
más plano -decía Willis- y a mí me gusta mucho
variar en el sonido, es por ello que no lo uso demasiado. Además
que, debido a que uso fretless, no me gusta como suena el metal
sobre la madera".
Entre
el diálogo y demostraciones musicales, llegó el momento
esperado por quienes participaron en el concurso de Radio Futuro
para ganar un bajo Ibanez, proporcionado por Fancy Music, y que
obtuvieron, además, el derecho de tocar frente al público.
Los elegidos fueron Daniel Díaz, Guido Fregonara y Javier
Barahona. Este último, con una rutina suave y sin abuso de
virtuosismo fue el escogido por Willis y ganó el premio mayor...
Además, compartió el escenario con Gary durante unos
minutos, en uno de los puntos altos de la clínica.
Luego, una canción más
y Willis solo en el escenario, fue el final preciso para una noche
donde las 4, 5 ó 6 cuerdas, fueron las invitadas estelares
a un show donde nada podía faltar... conversación,
música, técnica y más de alguna sorpresa fue
lo que dejó Gary Willis en su paso por nuestro país. |