16.02.2006
Cuando la actuación de U2 ya es un
hecho, bien vale la pena revisar algo de la trayectoria de su
baterista, Larry Mullen Jr. quien, con su simpleza ha creado una
verdadera marca registrada de su sonido. Si no lo creen, investiguen
y verán que este músico irlandés cuenta con
algunos galardones en su historia y, más aún, es
endorsado de la prestigiosa marca de platillos Paiste y una de
sus principales figuras.
Preparándonos ya para lo que será
el regreso de U2 a nuestro país el próximo 26 de
febrero, podemos afirmar con convicción que tendremos nuevamente
la oportunidad de ver en acción a un genio de la batería.
Con un estilo claramente identificable, a estas alturas se podría
clasificar en el segmento de los grandes bateristas de mega bandas,
que con simpleza, estilo, trabajo y creatividad, se mantienen
firmes tras el trabajo de las agrupaciones más grandes
del mundo, siendo comparable -desde este punto de vista- con legendarios
como Charlie Watts o Ringo Starr. |
Y
claro está que Larry Mullen Jr. no es exactamente un Dennis
Chambers o un Marco Minnemann, y probablemente no sería
buena idea dejarlo haciendo un solo en medio de un concierto -o
tal vez sí, habría que verlo-. Pero sus virtudes
trascienden mucho más allá de una serie de notas
rápidas, destacando más bien por la inteligencia
y creatividad desplegada con simpleza en función de un
corte, creando verdaderos himnos junto a su banda, que no necesariamente
incluyen complicados fills, o ritmos intrincados. Buenos ejemplos
podrían ser “Pride”, “With or Without”
o “Sunday Bloody Sunday” con penetrantes y sutiles
esquemas aplicados con creatividad, con inclusiones de un timbal
en la mano izquierda y en momentos poco frecuentes, con su notorio
gusto por elementos de percusión latina, como la tradicional
y poco ortodoxa timbaleta sobre el bombo en reemplazo de un tom,
bongoes, cencerros y panderos, sin tocar absolutamente nada de
estilos latinos… por lo menos no con U2.
Todo esto siempre alternado con recursos tecnológicos,
con los que logra un perfecto equilibrio entre lo electrónico
y lo acústico. De hecho, uno de sus trabajos paralelos
a U2 más conocidos, es el compartido con Adam Clayton en
1996, cuando recrearon el clásico tema central de la película
“Mission Imposible”, con una clara tendencia electrónica
y muy alejado de lo que estamos acostumbrados a ver en él.
Pero el gusto por lo electrónico no solo
llegó por una inquietud personal, sino que la gran responsable
fue su molestia en la espalda durante las grabaciones de “Pop”.
Por ello, debió experimentar mucho más con máquinas
ante su imposibilidad de tocar demasiado la batería. Pero
dejemos que Larry nos cuente un poco de cómo fue creando
su personal y distintivo estilo:
“Toqué
en muchas bandas militares y en cierto punto creo que eso se cruzó
sobre lo hecho en U2. Si escuchas los tres o cuatro primeros álbumes,
puedes notar la influencia. Una de las cosas que encuentro cuando
escucho estos discos, es que mi tocar era muy simple, creativo
a veces, pero en otras oportunidades no hice muchas rítmicas
de calidad. Mi trabajo en bandas militares además me proporcionaba
una forma de ritmo, pero no necesariamente el típico 4/4,
y no fue hasta que comencé a trabajar con Daniel Lanois
que comencé a entender cuál era la posición
de un baterista en una banda”.
|
El propio Mullen nos sigue completando
esta idea: “Sé que suena extraño pero no tenemos
tradición de rock en Irlanda y cuando tu tienes 15 ó
16 y comienzas a armar una banda como yo lo hice, es difícil
que el baterista sepa por instinto cuál es su papel. ¿Tú
proporcionas un elemento musical o sólo el ritmo? Era un
dilema y ahora lo noto cuando escucho nuestras primeras grabaciones.
Supongo que es el desafío para los bateristas, entregar
el ritmo y ser inventivos a la vez. En música irlandesa
es raro encontrarse con 4/4, está siempre en el contratiempo
y otros instrumentos como las cucharas y los huesos proveen el
ritmo cuadrado. Pienso que esas cosas significaron una influencia
enorme en mí.
Otro punto no menor, es el hecho de que Mullen es
el verdadero fundador y responsable de la existencia del cuarteto,
pues fue él quien en una escuela de Irlanda en el año
1976, cuando era un muchacho de 15 años, decidió
poner un aviso que decía “buscando músicos
para formar una banda”. Tras la respuesta de Adam Clayton,
Paul Hewson -más tarde conocido como “Bono”-
y David Evans -que luego cambiaría su nombre por “The
Edge”-, el mundo no volvió a ser igual. Larry cuenta
un poco sobre aquellos días:
“En
los primeros ensayos la gente se refería a nosotros como
la banda de Larry Mullen. Nunca tocamos con ese nombre, tal vez
para proteger mi ego en el escenario. Ensayábamos en mi
casa y cuando llegó Bono, podía cantar mejor que
yo, lucía mejor y era sólo un poco mayor. El sepultó
mi chance de convertirme en el líder de la banda”.
También echa por tierra el mito de que en
sus inicios hacían covers de los Bay City Rollers: “¡Tonterías!
Sólo lo hicimos una vez para reírnos un rato, pues
desde muy temprano trabajamos en nuestro propio material, aunque
muy malo por cierto. No fue hasta mucho después en 1978
ó 1979 que tuvimos alguna idea de nuestra dirección
musical. La banda había pasado por un montón de
cambios y no tuvo un trabajo aplicado hasta esos años”.
Y si de platillos se trata, Larry Mullen no transa,
manteniéndose desde siempre con la marca Paiste, generalmente
con platos de grandes medidas logrando potencia y volumen con
series como la Signature o 2002. Prueba de ello es su Power Ride
Signature de 22’ o su bombo Yamaha de 24’, manteniéndose
siempre con una configuración moderada y precisa.
Así que si pudiste conseguir entradas
para U2, tendrás la oportunidad de ver en vivo a este gran
baterista irlandés que, lamentablemente, muchas veces ha
sido pasado por alto… si no conseguiste, bueno te mantendremos
informado.
Envía
tus comentarios a olmedo@fancymusic.com
|
|