Así llegamos a “Black & Cold”, un álbum que, según el guitarrista Benjamín Lechuga, mejora en todo sentido lo hecho en su disco anterior: “Creo que hay notorias diferencias entre ellos. Yo diría que “Black & Cold” suena mejor, se ve mejor y su contenido es mejor que el de “Apollyon is Free”. Es una producción muchísimo más profesional. Mantiene un poco la línea del primer disco, pero ya con un sonido más personal de la banda. Es un poquito más corto, por lo que no cae en la monotonía. Es un disco preciso”.
De esta forma, la banda integrada además por Felipe del Valle, Nicolás Quinteros, Santiago Kegevic y Andrés Rojas no ha dejado nada al azar y ya prepara lo que será esta nueva etapa en la vida de la banda. Por ello, tomamos contacto con Benjamín Lechuga, flamante endorsado Ibanez, para que nos entregara algunos detalles más sobre este nuevo paso en la carrera de Delta.
Este disco estaba listo hace buen tiempo… cuéntame del retraso que hubo en su edición…
“Sí, nos habíamos contactado con un sello que nos iba a ayudar económicamente a sacar el disco y nos iba a distribuir por Chile, pero por problemas de plata, la disquera no pudo trabajar con nosotros, por lo que tuvimos que hacerlo de forma independiente. Así fue mucho más difícil y demoroso, tuvimos que encargarnos nosotros mismos de cada uno los detalles para que todo saliera perfecto”.
¿Cómo ven ese camino independiente que seguirán desde ahora? ¿Cuál era su sello antes?
“La verdad lo hemos tomado de manera bastante profesional, todo ha funcionado bastante bien pero quizás un poco lento. Lo que nos complica más es la distribución del disco en el país, ya que se nos hace bastante difícil que el material sea conocido, escuchado y que se venda en todo Chile, pero con ayuda de www.cdk.cl estamos mejorando eso. Nuestro sello era Risestar producciones”.
Asimismo, uno de sus integrantes dejo la banda, Jorge Sepúlveda… Cuéntame cómo afecto esto al momento del grupo y quién es su reemplazante…
“Fue un cambio notorio para la banda. En un principio estuvimos haciendo audiciones para encontrar reemplazante, pero nadie cumplía con las exigencias de la banda para poder tapar el hoyo que dejaba Jorge. Además, como ya llevamos tocando juntos mucho tiempo, la banda se convirtió en una familia, a la cual agregarle un integrante nuevo sería muy extraño, hasta incómodo. Por lo que decidimos mantenernos como quinteto. Ahora en vivo el sonido es un poco distinto. Es preciso y todo está en su lugar pero de ninguna manera ha dejado de ser potente”.
¿Qué elementos rescatarías de este “Black & Cold” y que aportan al sonido de Delta?
“Definitivamente las distintas influencias que tenemos cada uno de los integrantes le da un sonido bastante particular. Una voz protagónica siempre acompañada de buenos riffs y teclados es una sonoridad que nos ha definido hace tiempo. También los interludios instrumentales con toques de virtuosismo están bastante presentes en “Black & Cold””.