Por
más que Fancymusic.com esté en constante renovación
y en pleno contacto con nuestro querido quehacer musical, el presente
artículo sobrepasa todos los límites de actualidad
ya que es una revisión del recital que Exsimio y Jorge Campos
ofrecieron en la sala SCD de Plaza Vespucio el pasado miércoles
25 de Junio.
Para ser franco, estaba la duda ante
qué tipo de recital nos encontraríamos, pues cabía
la posibilidad que tocaran en conjunto (con toda la complejidad
que implica el uso de dos bajos); que Jorge fuera un músico
invitado o que definitivamente fueran dos artistas totalmente independientes.
Aunque esto último fue lo que realmente sucedió, nuestras
‘ganas’ de escuchar 2 bajos simultáneamente fue
brutalmente sobrepasada.
Lo primero fue Exsimio, un renombrado
exponente de la escena de vanguardia que ha cultivado buenas críticas
en Chile y en sus múltiples viajes al extranjero. Fernando
Jaramillo en batería, Iñaki Varela en guitarra, Carlos
Pérez en bajo y Claudio Corcione en guitarra, demostraron
su compromiso con su llamado ‘rock evolutivo’ a través
de complejas cifras métricas (7/8) y movedizas estructuras
formales... Sobre todo llama la atención Varela y sus características
frases con taping adornadas por bien utilizados efectos.
Y aún cuando es evidente que
el nivel de concentración que requiere la interpretación
de esta música deja poco espacio para algún tipo de
relajo en el escenario, creo que al menos visualmente, Exsimio podría
ser una banda mucho más atractiva. De todas formas, basta
cerrar los ojos y sumergirse en el universo que ellos generan para
disfrutar de su inmensa calidad. En tanto, el público, que
alcanzaba unas 250 personas cómodamente sentadas en la maravillosa
sala SCD, respondía con cierta tibieza ante Exsimio, en clara
evidencia de que Jorge Campos era esta vez, el culpable de su desembolso.
Tras
más de una hora de actuación, Exsimio dio el paso
para quien llamaron ‘el profe’ Jorge Campos... Poco
a poco, comenzaban a aparecer los amplificadores por doquier, los
bajos habitaban el escenario en una onírica representación
del concepto de sobrepoblación y aunque todos sabemos la
importancia fundamental del instrumento, esto provocaba sin duda
alguna, demasiada curiosidad por ver qué iba a pasar. Y eso
que no he mencionado el hecho que ya había dos baterías
y dos set de percusión instalados y listos para comenzar
su viaje!!
En un ambiente de absoluto relajo,
apareció el maestro acompañado de su singular bajo
Machi. Para los que aún no lo conocen, es un bajo especialmente
diseñado para Campos por Warwick, que consiste en dos instrumentos
en uno: un fretless de 4 cuerdas por un lado y otro de 4 cuerdas
dobles!! Así, una vez iniciado el show, la atención
sólo era para ver cómo convivían tres y hasta
cuatro bajos en escena. ¿El resultado? En un principio, francamente
incomodaban tantas frecuencias bajas, pero es lógico ante
lo novedoso de una propuesta que con el correr de los minutos se
aprecia mejor. Además, cada bajista siempre ocupaba un registro
distinto al otro y Machi por su parte, tiene un agudo timbre muy
particular que lo hace inconfundible.
Musicalmente, hay que decir que se
hizo evidente que la improvisación fue un elemento central.
En este esquema, rescato la labor del guitarrista Juan Caballero
que, equipado con una guitarra con cápsula MIDI tocaba desde
jazzísticos solos, hasta envolventes pads y camas sintéticas.
Dado el carácter espontáneo, hay que reconocer que
hubo más de un error evidente de parte de los colegas de
Campos, pero estoy seguro que el objetivo impuesto por el profe
es alcanzar la venerada ‘onda y mística’, antes
que la perfección interpretativa. Para eso está Congreso
y Fulano. Con un exquisito sonido auspiciado por tan maravilloso
recinto, los temas entregados fueron desde evocaciones mapuches
y covers folclóricos como ‘El Cigarrito’ y ‘Casamiento
de Negros’, hasta temas conceptuales y tipo avant-garde. Ante
todo esto y por más de 1 hora y media, el público
vivió feliz.
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