Si
hablamos de rock hay que reconocer que históricamente el
protagonismo ha descansado, en primer lugar, en las manos de quienes
han visto a la guitarra como medio de expresión, seguido
de vocalistas y bateristas, dejando a los tecladistas relegados
a un lugar que sería de absoluto anonimato si no fuera por
la brillantez de un Rick Wakeman, Keith Emerson, Tony Banks o del
más reciente Jordan Rudess. Y así como tenemos a Alejandro
Silva, nuestro alejado rincón del mundo también ha
engendrado a un digno heredero de los maestros de teclado. Hoy en
Fancymusic.com entrevistamos a Jaime Rosas.
Compositor, tecladista y psicólogo,
Rosas es uno de los músicos chilenos que más ha contribuido
al renacer del rock progresivo nacional, ya que como tecladista
y compositor de Entrance (www.entrancechile.com) forma parte de
una importante camada de bandas nacionales que han exportado con
éxito su música al resto del mundo, posicionando a
Chile como uno de los países líderes en el mundo en
música de vanguardia.
Gracias a su formación clásica
junto al maestro, compositor docto y filósofo Roberto Escobar
Budge, Jaime adquirió una técnica interpretativa que,
sumada a su apego al rock, hizo que el progresivo fuese el terreno
propicio para el desarrollo de su carrera. Junto a Entrance ha editado
los discos "Entrance" (1999) y "En la Tierra"
(2002). Ya en 2003 concibe su primer disco como solista titulado
"Virgo", donde transita hábilmente por los mundos
del rock y de la música docta como lo denotan los tracks
'Sinfonía' y 'Breves Piezas Rockeras'.
Recientemente de vuelta en nuestro
país, tras una extensa gira de conciertos y clínicas
de Entrance por México, conversamos con Jaime Rosas para
adentrarnos en las ideas y visiones de este gran músico...
¿Cuál fue tu
primer teclado y cómo afectó tu manera de entender
la música?
Mi primer teclado fue un Roland SH-1, un sintetizador análogo
y monofónico parecido al Minimoog. Honestamente no me cambió
mucho, pero me sirvió de una manera bastante más práctica:
pude por fin tomar un teclado, salir de la casa, ensayar y tocar
en recitales. La portabilidad es un aspecto que a menudo se da por
sentado, pero a menos que tengas un ejército de roadies,
es difícil agarrar tu piano y usarlo en una tocata. Para
mí, la música tiene que ver más con vivencias,
emociones, trabajo arduo y estudio que con la tecnología.
En ese sentido, lo que más afectó mi manera de entender
la música fue haber descubierto a los Beatles, a Beethoven,
a Stravinsky y haber estudiado composición. Esto te lo digo
porque siento que soy más compositor que tecladista.
¿Cuáles son
tus tecladistas y compositores favoritos?
Son bien variados, pero por supuesto se encuentran en un lugar preferencial
Keith Emerson y Rick Wakeman, quizás más que por la
manera de tocar, sino por el respeto que profesan por la tradición
histórica –Bach, Mozart, Beethoven, Sibelius, Copland,
Prokoffiev, etc-. Luego están Jon Lord, Chick Corea, Tony
Banks, Kevin Moore y Vangelis. En cuanto a compositores, mis favoritos
son Beethoven y Stravinsky. En la llamada música clásica
creo que se encuentra la gran mayoría de la contribución
en la composición. Por otro lado, me han influenciado bastante
John Williams y Danny Elfman; y obviamente, The Beatles. Creo que
gran parte de la música popular es una relectura de la obra
de los Beatles, pues ellos, en gran medida, acabaron con el género.
Es decir, compusieron todo lo que se podía dentro del esquema
de la música popular. Coincido con quienes piensan que Los
Beatles pavimentaron el camino a la música progresiva, o
sea, después de ellos, solamente quedaba seguir experimentando
con las formas y la estructura de la música, volviendo un
poco a lo clásico, pero no dejando de lado el formato rockero
de la instrumentación, de las letras directas, de los solos
y esa actitud de héroe.
¿Cómo
ha afectado la tecnología tu proceso musical?
Sin duda es una gran ayuda, una herramienta muy importante que en
definitiva te hace la vida más fácil. Sin embargo,
el proceso creativo sigue siendo el mismo, es decir, la composición
sigue siendo una instancia de comunicación con el mundo externo
e interno, un camino que consiste en darle forma musical a distintos
elementos, pensamientos, emociones, vivencias, anhelos, etc. La
tecnología es un auxilio a la hora de ahorrar tiempo, por
ejemplo, al escribir partituras y también para economizar
dinero, al poder tener un estudio casero relativamente barato. Eso
sí, no puede reemplazar al estudio de la teoría, armonía,
orquestación o contrapunto. El arte en general y la composición
en lo particular, es un ámbito estrictamente humano y las
máquinas pueden ayudar o estorbar, pero no nos pueden reemplazar.
¿Es el teclado el instrumento
más completo? ¿Cuáles son tus teclados actuales?
Depende para qué. El teclado es, sin duda, el mejor instrumento
para estudiar teoría y armonía, porque visualmente
es más fácil entender y establecer una relación
sonoro-visual. Armónicamente es muy poderoso, porque puedes
hacer acordes con muchas notas y aprovechar al máximo la
armonía; es también un instrumento muy completo en
cuanto a la tesitura, llegando desde notas muy bajas a notas muy
altas. Los otros aspectos dependen mucho del instrumentista, ya
que personalmente creo que en general, la guitarra eléctrica
tiende a ser más expresiva que los teclados, o en otras palabras,
es más fácil ser expresivo para un guitarrista que
para un tecladista. Quizás el instrumento más completo,
por su versatilidad, fuerza, expresión y sensibilidad es
el piano acústico, aunque en un concepto más rockero
no se aprecia toda su magnitud. Actualmente uso un controlador Roland
AX-1 y un sintetizador Yamaha CS1x, además de un rack con
un Korg MS-2000r, Kurzweil Micropiano, Roland SC-880 y Korg Triton
Rack; todo eso lo paso por un mezclador que llega finalmente a un
amplificador Roland KC-500.
¿Cómo ha sido
tu relación con Roland?
Lo que más me gusta de Roland es la variada gama de productos
que tiene. Otras compañías se dedican a fabricar un
teclado y a hacer distintas versiones del mismo, pero Roland tiene
varios tipos de sintetizadores, además de samplers, órganos,
pianos, controladores, etc... y eso es muy rescatable. Actualmente,
uso un controlador AX-1 que me gusta mucho, porque aunque es bastante
limitado en memoria y poco amigable en materia de programación,
expresivamente es lo máximo, capaz de sacar a luz el 100%
de las posibilidades que tienen los sonidos, permitiéndote
expresar de una manera bastante poderosa.
Frente
a la fuerza de la batería y la expresividad de la guitarra...
¿Cuál es el mayor aporte del teclado en el rock?
Son tan versátiles que el aporte puede ser desde nulo a total,
depende mucho del tecladista y de lo que tenga dentro de la cabeza.
Hay bandas que tienen tecladista pero que perfectamente pueden prescindir
de él y no cambia absolutamente nada. Por otro lado, hay
agrupaciones donde los teclados son absolutamente fundamentales
y definitorios estilísticamente, o sea, lo quitas y el grupo
muere. Hablando en general, quizás su mayor aporte en el
rock es contribuir con más música, armonía,
timbres e intensidad.
En tu proceso de producción
¿Usas pistas MIDI? ¿Cuantizas? ¿Programas las
baterías desde un teclado? ¿Cubase, Logic o Sonar?
Para componer sigo en el siglo XVIII, improviso o simplemente uso
lápiz y papel. Para hacer "Virgo", mi disco solista,
usé un secuenciador Cakewalk y grabé con el Cool Edit
Pro; usé las baterías del Roland SC880 y 'cuantizé'
(SIC) las cuerdas, los bajos y las baterías. Los órganos,
los pianos, los sintes y todos los solos los grabé en tiempo
real. Luego fui a los Estudios Magna y mezclamos en ProTools.
Después de todo...
¿Sirve el teclado para emular sonidos reales?
Ayuda mucho, pero prefiero mil veces tener instrumentos reales.
Aún nadie me presta una orquesta sinfónica así
que, por ahora, no me queda otra opción.
De los tecladistas chilenos...
¿A quién destacas y por qué?
A Claudio Parra, por su estilo y por su perseverancia. Chile está
lleno de talentos que se pierden, pero Claudio ha sabido sobreponerse
a un sinnúmero de cambios y ha sido capaz de seguir aportando
a la música. Eso es mil veces más importante que tocar
rápido.
Finalmente ¿Qué
teclado clásico o moderno te gustaría tener?
Me encantaría tener un piano acústico y un órgano
Hammond.
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tus comentarios a josemiguel@fancymusic.com
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