12.02.2004
Luego de años de silencio,
el líder de los desaparecidos Peores de Chile vuelve a las
pistas. Con banda nueva y con todo el punk que corre por sus venas,
Pogo se da una nueva oportunidad en una escena que califica de ‘pobre’
y que esperemos, lo reciba con los brazos abiertos.
Mezclando las canciones que formarán
parte del álbum debut de Locos Por Larry (que sería
editado a fines de marzo), su nueva banda, encontramos a Pogo, el
ex miembro de Fiskales Ad Hok y mítico líder de Los
Peores de Chile, aquella agrupación que, a mediados de los
90, destacara con sencillos como ‘Síndrome Camboya’
y ‘Chicholina’. Abocado de lleno en encontrar el sonido
preciso para las 14 canciones que compondrán esta placa,
el álbum constituirá el regreso definitivo de este
personaje que brilló durante la década pasada y que
luego de editar “Trece mordiscos de amor”, la segunda
placa de los Peores, estuvo largo tiempo en el anonimato.
Si,
porque después de aquel 1997 sólo lo escuchamos participando
con el tema ‘Viva Santiago’ -del que escribió
la letra- del álbum “Calavera” (2001) de los
Fiskales Ad Hok, hasta que, finalmente, llegó hasta nuestros
oídos su nuevo proyecto. De esta manera, en los estudios
del sello Alerce (su disquera) conversamos en extenso con Pogo y
pudimos, además, escuchar algunos acordes de lo que vendrá
próximamente... simplemente buena música que él
mismo define: “Tenemos un par de temas medios rockabilly
y otro par más rockanrolleros. El resto de los 14 tracks
de la placa son más punky; es que tampoco sé hacer
otra cosa, me encanta el punk, pero tengo una influencia muy fuerte
del rock and roll... Son canciones cortas, muy oreja, rítmicas,
sencillas y con mucho power, que es más o menos lo que había
hecho en Los Peores de Chile”.
Pero ¿Cómo se
gestó esta nueva agrupación? Pogo nos responde:
“Finiquitando lo que fue Peores de Chile en el 96 ó
97, me embarqué en esta historia con una lentitud tremenda,
porque decidí tener los músicos precisos, cosa que
hasta la fecha aún no está tan clara y eso que hablamos
de cinco años. De ahí en adelante me lo he tomado
con mucha calma, sobre todo porque no estaba seguro si quería
seguir con la movida o no”
Así, desde hace un par de años
está tocando junto a Leandro en batería y recientemente
con Daniel en el bajo. Pero, mientras afina los detalles de su debut
que probablemente será homónimo, está en la
búsqueda de una primera guitarra que además pueda
aportar con coros y segundas voces: “Tuve que pedirle
a Sebastián Durango (Durango 95) que me ayudara con el disco,
porque ya tenía las fechas para entrar al estudio. Claro
que a este ‘chaval’ no le quiero pedir que siga, además
que no me interesa trabajar con músicos que tengan otra banda,
pero la formación ya la tengo casi completa, sólo
me falta un guitarrista que sepa cantar”.
El Desafío de Locos
Por Larry
¿Por qué no
se supo nada de ti después de Los Peores de Chile?
No tenía nada que decir, no quería vender pomadas,
además que andaba arrastrando el alma. No tenía una
banda formada y no me interesaba que se supiera de mí. Estaba
con dudas de seguir en esto, porque cuesta mucho encontrar músicos.
En Chile es difícil hallar gente que sea ordenada y ‘aperrada’
y que esté dispuesto a soportarme, sobre todo porque mi proceso
de trabajo no es muy a la chilena: es rígido y estricto,
disfrutando mucho, pero a la hora de hacer las cosas hay que trabajar.
Llegan muchos burros y el típico ‘chorito’ chileno
que contesta, entonces, pa’ fuera altiro; el que manda en
la banda soy yo y se acabó. Al menos, si soy yo el que hace
los temas, no tienen nada que andar discutiendo.
¿Cuál crees
que es el atractivo de esta banda?
Es punky, rockabilly, rockanrollera... creo que puedo meterme en
el circuito del rock and roll. Ahora, si no son tan fundamentalistas,
creo que va a gustar. En la parte punky pienso que no hay problema.
Lo que pasa es que hay 3 ó 4 canciones que son bien oreja
para el público en general, sin perder nuestros principios,
pero son cortes más ‘punteros’ donde trabajamos
mucho los coros e incorporamos algunas armónicas. Podemos
lograr algo interesante, pero trato de no esquematizarme mucho en
una audiencia, de hecho el punk es un público de mierda,
no compran, no pagan la entrada y si te pueden robar las cosas lo
hacen, entonces, no son personas que me enorgullezcan. La idea es
hacer algo más como soy yo, un ‘tío’ que
le gusta el punk y todo eso, pero que no va con dogmas.
¿Cómo se dio
tu llegada a Alerce?
Un guitarrista que trabajaba conmigo estaba grabando a través
de Alerta –sello paralelo- y me contó que la gente
de Alerce nos podía ayudar. Cuando se enteraron que estaba
yo en la banda se interesaron rápidamente y nos han tratado
muy deferentemente hasta la fecha. No nos quisieron meter a Alerta
porque es un sello más experimental, así que nos pasaron
directamente a Alerce.
¿Cómo crees
que será recibido el disco?
Hace unos años fue una moda, en el 94 ó 95, sucedió
algo y pudimos insertarnos todos los que andábamos haciendo
ruido, pero no hay un carácter rockanrollero en Chile, entonces
no sé qué va a pasar. La única posibilidad
es que alguno de los singles pudiera entrar a una radio y eso ya
marcaría la posibilidad de que ocurriera algo.
Tú has tenido experiencia
en España y por largos años en Chile ¿Cómo
ves el momento actual del rock en Chile?
No pasa nada, ni siquiera en la onda under. Éste es un país
escandalosamente frívolo, pero lo que está instalado
desde siempre es la falta de respeto y el trato basuriento que tiene
el chileno con los demás. Puede venir lo peor de Argentina
y lo tratan excelente, pero yo he tocado con mi grupo y no he sacado
nada, creo que una vez nos dieron unas cervezas. A ese nivel es
muy difícil. Además, los lugares que hay son escasos
y tienes que ponerte en una cola de 5 ó 6 meses y después
que llenas el local, más encima tienes que dar las gracias
porque te dejaron tocar... Y olvídate de que te van a dar,
siquiera, unas monedas para volver a tu casa. Así es complicado,
de hecho lo hemos conversado y la única solución para
mantener una banda es salir rápidamente de este país.
Tengo contactos en México y España, donde podríamos
hacer un circuito importante, pero en realidad me iría a
cualquier parte, creo que en cualquier otro país nos tratarán
mejor que acá.
¿En que has cambiado
después de todos estos años?
Mi humor es distinto, exploto, pero no tan virulento como antes.
He aprendido a manejar la historia, me di cuenta que los caminos
de flores no existen y afortunadamente no se me subieron los humos
en la época en que gané dinero y fui famoso, porque
habría sido un desastre. De ahí hasta ahora fue una
caída muy brusca; igual llegaba dinero, pero el resto era
una basura, la televisión, las entrevistas, firmar autógrafos...
por ese lado me complací mucho de caer en desgracia. He madurado
musicalmente, creo que las cosas ya no me salen tan primitivas,
he tratado de trabajar más los coros, las armonías
y las estructuras musicales, en el fondo, he ido puliendo algunas
cosas.
¿Y los temas
antiguos siguen funcionando?
Aún me llega dinero por ellos y de hecho, los últimos
eran del extranjero, es sorprendente porque han pasado 6 ó
7 años y todavía funcionan las canciones y las piden
en las radios. Ahora acaban de escoger a ‘Sindrome Camboya’
dentro de los 50 mejores temas en la Rolling Stone y a fines de
2003, la radio Rock & Pop lo situó junto a ‘Chicholina’
dentro de las 100. Están en los clásicos que nunca
se retiran de la parrilla... haber logrado eso y permanecer dentro
de la gente me enorgullece.
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