10.03.2005
El
fenómeno de las bandas tributo crece vertiginosamente, y
en nuestro país podemos encontrar una infinidad de grupos
que emulan a sus ídolos extranjeros, ganándose rápidamente
a los seguidores. Estos, ante la imposibilidad de ver en vivo a
sus bandas favoritas -muchas de ellas ya disueltas- se conforman
con la versión chilena, que en algunos casos son una penosa
copia digna de olvidar, y en otros, sorprenden por la fidelidad
con que reproducen el sonido y la puesta en escena de leyendas como
Rush, U2, Deep Purple, Ozzy, Pink Floyd o AC/DC, sólo por
nombrar algunas. Estos gigantes son los inspiradores de músicos
que se han multiplicado considerablemente, al igual que sus detractores,
quienes los acusan de falta de originalidad, copiones o de seguir
el camino fácil hacia el dinero o la popularidad.
Los primeros que se dieron a conocer
masivamente en este contexto y que han tenido muy buenos resultados,
son los Beatlemanía. Ellos han deleitado durante años
a los amantes de Los Beatles, llegando incluso a tocar en el Cavern
Club de Liverpool, donde sus ídolos remecían el ambiente
en los años 60, siendo muy bien acogidos por exigentes seguidores
extranjeros.
Hoy contamos con una gran variedad
de bandas para todos los gustos, por ejemplo Sweet Rose, banda tributo
a Guns N’ Roses, quienes se ríen de sus detractores
argumentando que para hacer lo que hacen, necesitan por lo menos
10 años de experiencia tocando un instrumento, además
de tener todos sus proyectos paralelos, tal como afirma Spiro Rigoletti
guitarrista del grupo:
"Yo toco jazz, blues y flamenco.
Además, tengo más de 50 temas propios y mis otros
compañeros tienen otros tantos, por lo que de poco originales
no tenemos nada, es sólo tocar la música que siempre
te gustó y ganar bastante dinero por ello". Spiro agrega
que no es lo mismo una banda de covers y una que hace tributo, por
ejemplo los primeros tocan temas de distintas agrupaciones, en cambio
un tributo significa un show extremadamente profesional, reproduciendo
hasta los más mínimos detalles, arreglos, vestuario
y puesta en escena. Incluso afirma que Sweet Rose paga el derecho
de autor, lo que los convierte en una banda tributo oficial aprobada
por Universal.
¿Trabajo Bien Remunerado?
Al contrario de lo que opinan los "gunners”
chilenos, Marcelo Segovia de Brain Damage, banda que emula a Pink
Floyd, sostiene que no todo es color de rosa en el mundo de los
tributos y que, aunque muchos
piensan que se llenan los bolsillos fácilmente, no siempre
es tan atractivo como se ve. "Creo que se gana más que
con una banda de covers, pero sin lugar a dudas no es un trabajo
en el cual se gana plata. Lo que nosotros hacemos es por diversión
y porque nos gusta. Lo mismo en cuanto a proyección, que
a mi modo de ver no existe mucho, logras hacerte un nombre dentro
del medio, te reconocen, te respetan y tienes seguidores, pero más
allá de eso, no. Nosotros hemos tenido la suerte de lograr
buenas cosas e incluso viajar a Argentina a hacer presentaciones,
pero no todas las bandas logran eso”.
Otro punto que recalcan los integrantes
de este tipo de agrupaciones, es la fidelidad con que deben ser
reproducidos los temas. "Si eres banda tributo no puedes hacer
arreglos propios, ya que faltarías a las reglas de derecho
de autor... si no puedes tocar igual no lo hagas”, nos dice
la gente de Sweet Rose. Opinión similar encontramos en Brain
Damage, quienes afirman: "Para nosotros ser un tributo es mucho
más específico, requiere trabajo, dedicación
y un gran compromiso con los seguidores de Pink Floyd, quienes son
súper exigentes y de oídos refinadísimos. De
hecho encontrar músicos para lograr exactamente el mismo
sonido de los ingleses fue bastante difícil".
¿Destacable O Reprochable?
Alejandro Silva nos da también su opinión
con respecto al tema, declarando que para ser músico de una
buena banda tributo, es necesario contar con un excelente nivel,
al menos comparable con el de los músicos originales. Sin
embargo, no demuestra mayor interés por crear o participar
de un proyecto de esta naturaleza. "Eso es personal de cada
uno. Por el momento no tocaría en una agrupación de
esas características, me estimula más tratar de hacer
música original. Creo que sube la vara para los grupos que
creamos, puesto que aunque el tributo no sea tan bueno, las canciones
que tocan ya están probadas y con eso es difícil competir.
En cuanto a proyección, definitivamente la hay, muchos músicos
profesionales que conozco tienen como hobby, aparte de sus bandas
propias, una tributo. En todas partes esa actividad mueve a mucha
gente".
En resumen, quienes integran
una agrupación de este tipo defienden su postura y argumentan
que es válido tocar la música que les gusta y ser
reconocidos por ello. También hay otros que los critican,
pero es innegable que cuentan con una gran cantidad de seguidores.
¿Tu opinión es distinta y estás en desacuerdo
con esto? Bueno, cada cual puede tener su posición, lo importante
a mi juicio es lograr que algún día músicos
extranjeros hagan tributo a bandas chilenas...
... ¿Será mucho pedir?
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tus comentarios a josemiguel@fancymusic.com
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